8 lugares que debes visitar en Girona

Hacemos una selección de los mejores lugares para visitar en Girona.

Situada en un enclave privilegiado (la confluencia de los ríos Ter, Onyar, Galligants y Güell), desde su creación en época íbera, Girona ha tenido una historia apasionante: ciudad del imperio romano, conquistada por los musulmanes, liberada por los habitantes y entregada a Carlomagno, asediada por los franceses en la guerra de la independencia...
Con estos antecedentes históricos tan interesantes y que han esculpido la ciudad, es muy complicado escoger los lugares más bonitos. No obstante, lo vamos a intentar:

Catedral de Girona, Santa María

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Empezamos por uno de los principales reclamos e imagen icónica de la ciudad. Dedicada a Santa María, la catedral de Girona es uno de los símbolos de la ciudad. Situada en lo que se conoce como la “Força Vella”, la poderosa fortaleza que los romanos levantaron en el siglo I aC y que aún se puede distinguir en algunos tramos de la muralla, es fruto de diferentes estilos y épocas: románico, gótico y barroco.
Una de sus principales particularidades, es que tiene la nave gótica más ancha del mundo, con 22,98 metros. Adosado a la iglesia encontramos el tesoro de la Catedral donde destacan dos piezas de gran valor: el Tapiz de la Creación y el Beato de Girona.
Al lado de la catedral de Girona, también se encuentra el antiguo palacio episcopal y sede actualmente del museo de arte de Girona con la tercera colección de arte románico y gótico de Cataluña.

Basílica San Félix

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La basílica de “Sant Fèlix” o “Sant Feliu” fue el templo principal hasta la construcción de la Catedral. Construida en lo alto de la colina donde se extendía la mayor parte de la ciudad romana, la encontramos muy cerca de la Catedral (uno de los encuadres fotográficos más icónicos de la ciudad es el que aparecen los dos templos).
Su construcción, en honor al mártir San Félix, se alargó del siglo XII al XVII y destaca por el campanario y los 8 sarcófagos romanos y paleocristianos que se recogieron en el mismo sitio. También descansa en la basílica el sepulcro gótico de San Narciso, patrón de Girona.

Culo de la Leona

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Fuente: Visita Costa Brava
Si estás de visita en Girona y quieres volver en un futuro, la leyenda dice que debes dar un beso al culo de la leona, el monumento situado delante de San Félix. La tradición, según la cultura popular, se debe a que anteriormente, en ese lugar, estaba el “Hostal de la Lleona” que tenía como reclamo una leona que trepaba una columna. Como no estaba a mucha altura, los paseantes podían tocarle el culo fácilmente hasta que se convirtió en tradición que los forasteros le tocasen el culo para no irse nunca de la ciudad. Esto fue derivando hasta el tradicional beso. Así que si vienes de visita a Girona, ve preparando el pintalabios, seguro que querrás volver.


Convento de Sant Domènec

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Fuente: Catalunya.com
Fundado el año 1253 por el obispo Berenguer de Castellbisbal, el convento de Santo Domingo, actualmente “Sant Domènec'', está formado por dos claustros, el convento, y la iglesia, de estilo gótico. El que inicialmente fue un convento, pasó a ser una caserna de la Guardia Civil a partir de la exclaustración de 1822. Actualmente, desde inicios de los años 2000 acoge la facultad de Letras de la Universidad de Girona.
Pasear por sus claustros, tomar un café en la terraza o ver el mural de Narcís Comadira que preside la entrada, ya justifican la visita.

Casas del río Oñar

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También llamadas las casas colgantes, son las que dan al río en el tramo de la Rambla y Argenteria. Se trata de reedificaciones de las antiguas construcciones sobre la muralla medieval de la ciudad. Una de las más destacadas es Casa Masó, lugar de nacimiento del arquitecto catalán y que rehabilitó él mismo a partir de 1910.
La Casa Masó, símbolo del novecentismo en la ciudad de Girona, conserva el mobiliario y la decoración de la época. Actualmente es propiedad del ayuntamiento de Girona y es la única de las famosas casas del Oñar abierta al público.

Barrio Judío de Girona

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Uno de los espacios más recónditos y bonitos de la ciudad: entrar en el laberinto de callejones y patios es transportarte a los tiempos medievales en los que la comunidad judía tenía un peso muy importante en Girona.
Excelentemente bien conservado, el barrio judío se empezó a construir a partir del siglo XII, en la calle de la “Força”. Hasta el edicto de 1492 en qué se obligaba a los judíos a convertirse al cristianismo o a la expulsión de la ciudad, la comunidad judía de Girona fue muy extensa y con personajes tan ilustres como el médico, filósofo y exegeta Mosse ben Nahman, más conocido como Bonastruç de Porta.


Valle de San Daniel

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Fuente: Gencat.cat
Situado en un extremo de la ciudad, es una de las zonas verdes de la ciudad, lugar donde los habitantes de Girona van a pasear, a hacer picnics, etc. El valle, esculpido por el río Galligants, está lleno de fuentes de agua poco mineralizada: la fuente de “Pericot”, la de “Fita”, la del “Bisbe'' y la del “Ferro” (de esta fuente brota agua picante).
En el valle se encuentra el Monasterio de Sant Daniel donde actualmente todavía vive una comunidad de monjes benedictinos, siendo así de los pocos que han persistido desde la época medieval. La iglesia, que guarda el sepulcro de San Daniel (siglo XIV) es un bello ejemplo de construcción románica con añadidos góticos.
Para los amantes de las rutas a pie, desde el valle podéis llegar hasta el castillo de San Miguel o el Santuario de nuestra señora de los Ángeles. En ambos casos, las vistas valen el esfuerzo

Rambla de la Libertad

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Llamada popularmente “La Rambla”, es uno de los lugares más emblemáticos de la ciudad. Llena de tiendas y bares con sus terrazas, es el centro neurálgico de la ciudad y lugar de paseo tanto para los turistas como los habitantes de Girona.
Urbanizada en el siglo XIII para la celebración del mercado, debe su nombre al árbol plantado el año 1869 durante el sexenio democrático. Originalmente estaba formada por una plaza amplia y larga que iba desde la Argenteria hasta la calle Abeuradors. Actualmente la rambla empieza cerca del Puente de Piedra y recorre paralela al río Oñar hasta la entrada del Barrio Viejo.
Estos son solo algunos de los lugares más especiales de Girona. No obstante, hay muchos más sitios que visitar. Sigue nuestras redes sociales y podrás descubrir todos los rincones de la ciudad y sus alrededores. Y si quieres visitarla de primera mano, pulsa el enlace y disfruta de los mejores apartamentos de la ciudad.